jueves, 1 de diciembre de 2016

MEDIDAS CASO 1 ACTIVIDAD FINAL

ACTIVIDAD O RESPUESTA EDUCATIVA QUE DE RESPUESTA AJUSTADA AL CASO DEL MODULO 2

1.- Identificar el caso:

Caso 1. Situación de victimización de sujeto pasivo.
1)         Breve descripción de los hechos.
Información extraída de la clase 3 en base a técnicas sociométricas que combinan autoinforme con heteroinformes. Se detectan 4 casos de riego de acoso en distinto grado.
2)         Identificación de la situación de la clase y los protagonistas:
En el aula la percepción de conflicto es de un término medio. Se identifican los líderes proactivos por ser amables, respetuosos y con capacidad de ayuda en los alumnos/as con número 51, 21, 1 41 y 12 de mayor a menor grado.
Se ha detectado riesgo de bullying en los alumnos/as 26/34/53 y 16  con las siguientes características individuales:

  • Alumno 26: Es percibido por los demás como víctima de aislamiento y rechazo y sin embargo, él no tiene esa percepción (21 alumnos del grupo creen que sufre acoso). Otro rasgo esencial es su timidez percibida por los demás y su incapacidad para defenderse, manifiesta tener 4 o más amigos, se siente bien con sus compañeros y el maltrato tiene una duración de meses.  En cualquier caso no se da ciberacoso sino que se circunscribe al ámbito escolar. Se podría catalogar de víctima pasiva.

  • Alumna 34: Sufre aislamiento y rechazo en muchas ocasiones en opinión de 17 alumnos/as del aula y ella también lo percibe con intensidad. En opinión del grupo no sabe defenderse y es muy tímida. Manifiesta que tan solo tiene una amiga en clase, su aislamiento es mayor que la del alumno 26. Victima pasiva

  • Alumna 53: 11 alumnos/as del grupo creen que es víctima de acoso  por insultos e intimidación. La alumna percibe con más intensidad que el grupo estos comportamientos y manifiesta que lleva esta situación bastante mal y que se prolonga en el tiempo más de 2 años. Sin embargo mantiene un número de amigos en al aula de 4 o más. No es percibida como timida por el grupo.

Alumna 16: Solo 3 compañeros de clase han manifestado que sufre acoso y el grado no parece elevado. El grupo manifiesta que no sabe defenderse. No se tienen datos de su percepción de la situación. El grupo no la ve como tímida.

2.- Análisis del centro educativo

Somos  un IES público situado en  Coslada con línea 4 en ESO y Bachillerato. Tenemos 720 alumnos.


ASPECTOS QUE DOTAN AL CENTRO DE UNA IDENTIDAD PROPIA

Tenemos una línea educativa muy clara que se basa en los siguientes aspectos:

1.Programas destinados a lograr un mayor aprovechamiento:

a. Agrupamientos flexibles en 1º y 2º ESO en Lengua, Matemáticas,
Inglés, C. Sociales, C. Naturales y apoyo en Tecnología
b. Compensatoria tipo “C” (pre-diversificación en 2º de ESO)
c. Ampliación de horas de Matemáticas en 4º ESO (4 horas semanales)
d. Amplia optatividad en 4º ESO y Bachillerato
e. Ampliación de horas de Lengua en 2º de Bachillerato
(5 horas semanales)
f. Atención vespertina de Ayuda al Estudio gratuita
g. Programa de Integración para alumnos con necesidades educativas
especiales
h. Aula de Enlace para alumnos extranjeros sin conocimiento del idioma
Presencia activa de un auxiliar de conversación nativo en las clases de
Inglés.

2. Sistema de Disciplina que garantiza el derecho de los alumnos a recibir  clase  de manera altamente provechosa, y que demuestra que cada vez van siendo  necesarias menos sanciones, lo que nos lleva a deducir que la política  disciplinaria del Centro está demostrando su eficacia y el trabajo de estos años está dando su fruto.

Este sistema se complementa con:

a. El plan de Mediación de Conflictos
b. Programa de Acogida
c. Plan de Acción Tutorial
d. Programa de Alumnos Ayudantes
e. Aula 10 (disciplina positiva)
f. Control de asistencia con sistema PDA de comunicación con el móvil o
correo electrónico de la familia
g. Control de salidas y entradas de alumnos al Centro
h. Comunicación telefónica inmediata con los padres en caso necesario
i. Uso de la Agenda Escolar del Centro como método comunicación
familia-centro en la ESO.
j. Participación en un programa de Inteligencia Emocional de la Fundación Botín.

3. Otros programas y actividades culturales y educativas:

a. Programas de Intercambio escolar (Suecia/ Padua/ Alemania,...)
b. Viajes de Estudios a Irlanda
c. Talleres de prevención de drogas y de educación en
valores... programa PROTEGIENDOTE de la Comunidad de Madrid.
d. Actividades de orientación universitaria realizadas
con “gente real” (universitarios, profesionales y antiguos alumnos)
e. Clases de Natación
f. Jornadas Culturales
g. Concurso de Primavera de Matemáticas
h. Participación del Centro en la Semana de la Ciencia
i. Participación del Centro en diversas actividades ecológicas y Culturales
(Recuperación de Pueblos abandonados; Rutas literarias,...)
j. Clases de Lengua Civilización y Cultura Rumana en colaboración con la
Embajada de Rumanía
k. La Banda de Música de alumnos del Centro, que forman parte de un
grupo mayor dependiente del Conservatorio
l. Campeonatos Escolares con actividades vespertinas de baloncesto,
ajedrez, fútbol, bádminton...
m. Taller de Informática
n. Uso de la música para marcar el cambio de clases
o. Recreos Culturales
p. Alternativas de recreo deportivas (Torneos entre clases)
q. Asociación de alumnos pro-tolerancia: “Blanco y Negro”.
r. Colaboración con diversas ONGs, y organismos de la localidad
                   (fundación ANAR, ... )

3.- MARCO NORMATIVO. PLAN DE CONVIVENCIA DEL CENTRO

El marco normativo marca el terreno para la organización y la planificación en los centros. Y establece el amparo jurídico para que los engranajes del sistema se articulen de modo que las responsabilidades inherentes al sistema educativo se lleven a efecto de forma ordenada, conceptualmente coherente, compartida  por toda la Comunidad Educativa, flexible y eficiente, con el objetivo de crear un lugar de convivencia.
Para realizar EL Plan de convivencia nos basamos en las INSTRUCCIONES DE LA VICECONSERJERÍAS NO UNIVERSITARIAS, JUVENTUD Y DEPORTE SOBRE LA ACTUACIÓN CONTRA EL ACOSO ESCOLAR EN LOS CENTROS DOCENTES NO UNIVERSITARIOS EN LA COMUNIDAD DE MADRID

3.1. OBJETIVOS DEL PLAN DE CONVIVENCIA
Los objetivos que persigue nuestro plan de convivencia son los siguientes:
a) Facilitar a los órganos de gobierno y al profesorado instrumentos y recursos en relación con la promoción de la cultura de paz, la prevención de la violencia y la mejora de la convivencia en el centro.
b) Concienciar y sensibilizar a la comunidad educativa sobre la importancia de una adecuada convivencia escolar y sobre los procedimientos para mejorarla.
c) Fomentar en los centros educativos los valores, las actitudes y las prácticas que permitan mejorar el grado de aceptación y cumplimiento de las normas y avanzar en el respeto a la diversidad y en el fomento de la igualdad entre hombres y mujeres.
d) Facilitar la prevención, detección, tratamiento, seguimiento y resolución de los conflictos que pudieran plantearse en el centro y aprender a utilizarlos como fuente de experiencia de aprendizaje.
e) Facilitar la prevención, detección y eliminación de todas las manifestaciones de violencia, especialmente del acoso escolar, de la violencia de género y de las actitudes y comportamientos xenófobos y racistas.
f) Facilitar la mediación para la resolución pacífica de los conflictos.
g) Contribuir desde el ámbito de la convivencia a la adquisición de las competencias básicas, particularmente de las competencias  social y ciudadana y para la autonomía e iniciativa personal.
h) Fomentar y facilitar la participación, la comunicación y la cooperación de las familias.
i) Favorecer la cooperación con entidades e instituciones del entorno que contribuyan a la construcción de una cultura de paz
3.2. MARCO PROTECTOR
En este sentido, todas las actividades, tanto las curriculares como las medidas organizativas, configurarán un marco protector y de prevención de la violencia.
Desde nuestro centro educativo vemos determinante la prevención, detección e intervención de las situaciones de acoso escolar. Solo un conjunto de acciones integradas, planificadas y compartidas por la comunidad educativa puede convertirse en un marco pertinente y eficiente. Esta observación apela a principios esenciales de intervención de naturaleza preventiva, sumando acciones que, adecuadamente relacionadas, suponen la configuración de una tupida red protectora y promotora de prácticas de convivencia pacífica y de prevención de situaciones de violencia y maltrato entre iguales.
Las acciones más efectivas en la lucha contra el acoso escolar deben partir de principios y procedimientos de intervención integrados en un plan global, compartido por toda la comunidad educativa y desarrollado por agentes organizados en estructuras pensadas para el objetivo pretendido.
Inoculando así potentes defensas ante las dificultades y habilidades fundamentales: autoestima, capacidad de afrontamiento y expresión de las emociones y sentimientos  y empatía. La adquisición y consolidación por el alumnado de este tipo de habilidades y competencias supone la creación de poderosas barreras para contrarrestar situaciones que puedan conllevar acoso o abuso de poder por iguales pero, sobre todo, permiten habilitar el desarrollo de procesos adecuados de autonomía personal, autoconfianza y autovaloración, de relaciones interpersonales y solución de problemas, de afrontamiento de las dificultades, regulación de las emociones y expresión de los sentimientos, entre otros.
 3.3. LA PLANIFICACIÓN EN PREVENCIÓN

Los equipos directivos informarán al principio de curso, en cada uno de los grupos, de la importancia que el centro otorga a las relaciones entre las personas desde un marco de valores compartidos, basados en el diálogo y la participación. Se informará también de los ejes principales del Plan de Convivencia relativos a la prevención e intervención en casos de acoso o conductas irrespetuosas, garantizando que en estos casos, se intervendrá con sensibilidad y criterio, pero también con rapidez y rigor.

La mejora del clima social del centro, del ambiente del aula y de las relaciones interpersonales, son elementos importantes de prevención de conductas violentas y de problemas de disciplina.

Hemos optado por un modelo concreto y planificado de resolución de conflictos: un modelo integrado que combine modelos relacionales,mediación entre iguales,  alumnos ayudantes, compañero-amigo, asesoramiento de los compañeros, etc. con el modelo disciplinario.


4. ACTIVIDAD PROGRAMADA CON EL FIN DE FOMENTAR UN BUEN CLIMA DE CONVIVENCIA EN EL CENTRO.

Como el trabajo nos pide una de las actividades puestas en marcha para la mejor consecución del caso, me voy a centrar en el aprendizaje cooperativo como mejora de la convivencia a través de la cooperación y la adaptación a la diversidad.

PARA DESARROLLAR ESTRATEGIAS DE MEJORA DEL CLIMA DE CONVIVENCIA
ACTIVIDAD METODOLÓGICA EN EL AULA. TRABAJO COOPERATIVO

1. Justificación de esta medida para el caso.
Información extraída de la clase 3 en base a técnicas sociométricas que combinan autoinforme con heteroinformes. Se detectan 4 casos de riego de acoso en distinto grado. En el aula la percepción de conflicto es de un término medio. Se identifican los líderes proactivos por ser amables, respetuosos y con capacidad de ayuda en los alumnos/as con número 51, 21, 1 41 y 12 de mayor a menor grado.
Se ha detectado riesgo de bullying en los alumnos/as 26/34/53 y 16   como víctimas de aislamiento y rechazo. En cualquier caso no se da ciberacoso sino que se circunscribe al ámbito escolar. Se podría catalogar de víctimas pasivas.
Para ello reunido el Equipo Directivo, con el Departamento de Orientación y con el tutor de aula se decide usar la metodología del trabajo cooperativo como proceso de ayuda entre iguales, para favorecer la cooperación y la ayuda. En alguna de estas víctimas también favorece el trabajo cooperativo como proceso de aprendizaje en habilidades sociales para vencer la timidez.
Se decide hacer agrupamientos en los que estén los alumnos prosociales en cada grupo, después de mantenida una entrevista para pedirles colaboración con el proceso y la integración de estos alumnos “víctimas”. Por tanto en cada grupo heterogéneo de trabajo habría un alumno víctima y un alumno prosocial.

2.- Responsables

·         Desde el Equipo Directivo se plantea la necesidad de fomentar el trabajo cooperativo en el aula, como una metodología óptima para mejorar la convivencia en nuestras aulas.
·         Por tanto en reunión con el Departamento de orientación se decide formar a los docentes para que conozcan las claves de dicha metodología.
·         Se proporciona dicha formación y se establecen equipos de profesores que desarrollen recursos para el establecimiento de dicha metodología.
·         En reuniones semanales se adaptan unidades didácticas, se establecen boletines y evaluaciones de tipo cooperativo.
·         Se revisa el estilo docente
Es otro aspecto muy importante a tratar ya que en cooperativo el profesor/a no actúa de la misma manera  que en un aula tradicional, debe poner en marcha otras habilidades, otros modos de actuación, e intervenir de forma constante en los grupos.
·           El profesor/a  como   guía en el proceso de aprendizaje.

2.-Proceso de implantación

El proceso de implantación conlleva una serie de acciones que necesariamente se tienen que abordarde forma secuencial y otras que tienen que ser tratadas de forma constante ya que la verdadera fuerza de todo aprendizaje radica en la constancia y la relevancia que nosotros mismos como profesores le demos.

Pasos:

·  Formación del profesorado.
Desde la motivación a la implicación directa, la formación del profesorado es fundamental, no podemos empezar a trabajar en cooperativo sin una buena formación.

·Informar a los alumnos/as y a las familias de los cambios que se van a producir.

Es necesario que los alumnos/as sepan anticipadamente qué es lo que va a pasar, cómo se va a producir, en qué se van a ver afectados, por qué se van a realizar estos cambios (cuál es la finalidad) y en qué se les pide colaboración.
En el caso de las familias podemos demorarlo un poco hasta que los alumnos ya estén en marcha.

·Crear los “equiposbase”: grupos heterogéneos y de larga duración.

De ello depende el buen funcionamiento del equipo, de la clase y del curso en general.
Los agrupamientos los realiza el tutor con la colaboración del equipo docente que dará clase a ese grupo, en ningún caso se dejarán al libre albedrío de los alumnos ni se realizarán agrupamientos de forma aleatoria.

·Establecer las estrategias que nos permitirán dinamizar y agilizar la actividad delos grupos.

Las clases de cooperativo deben ser muy ajustadas al tiempo establecido,
El material de cooperativo debe estar al alcance de todos para no tener que estar levantándose constantemente y todos deben estar implicados en la labor.

·De forma paralela y no secuencial deberán ir elaborándose los materiales que nos permitirán generar acciones de cooperativo.

Hablamos también de material de decoración/ambientación del aula, material que permite recordar los pasos de las estructuras, material para las estrategias...

·Trabajar el clima de aula no es una cuestión puntual, el clima de aula se trabaja de forma constante día tras día, revisando normas de aula y de grupo, trabajando actitudes de algún compañero, indicando a cada alumno y de forma personal cuál es la mejor forma de actuar, de dirigirse a otro en cada momento.

Trabajar la autoestima, los sentimientos, las emociones, gestionar adecuadamente los errores...

Al impulsar la aparición de conductas prosociales basadas en la relación e interacción positiva y la resolución constructiva de conflictos, De este modo, el aprendizaje cooperativo es una vía idónea para la transmisión de aquellos valores que son indispensables para vivir en una sociedad diversa, multicultural y democrática.

3. Objetivos de la metodología cooperativa en la convivencia del centro.

Las dinámicas cooperativas se presentan como una poderosa herramienta de integración, que contribuye a:

·         Compensar situaciones de exclusión social, sobre todo en el caso de alumnos rechazados.

·         Promover relaciones multiculturales positivas, reforzando los vínculos entre alumnos que proceden de diferentes etnias, grupos sociales y culturales.

·         Mejorar la aceptación de estudiantes con necesidades educativas especiales.

·         El aprendizaje cooperativo favorece el desarrollo socioafectivo.

·         Los contextos cooperativos contribuyen significativamente al aumento de la cantidad y calidad de las interacciones entre alumnos, lo que fomenta el desarrollo de habilidades sociales y comunicativas (aprender a relacionarse, escuchar activamente, hablar por turnos, intercambiar ideas y sentimientos, aceptar la diversidad...) y habilidades para el trabajo en grupo (tomar decisiones, planificar, incorporar las expectativas de todos, determinar su propia organización...)

Esta interacción constante se traduce en una mayor cohesión dentro del grupo-clase, potenciada por el desarrollo de actitudes de apertura, amistad y confianza, que derivan en el acercamiento e integración entre compañeros. De este modo, se generaliza dentro del grupo-clase una valoración positiva de los demás, que incide en un mayor entendimiento entre iguales, la ayuda mutua y la aceptación de ideas.

Así mismo, la interacción cooperativa genera un lenguaje de códigos comunes que incide en una mayor y mejor comunicación, convirtiéndose el diálogo en el núcleo vertebrador de la experiencia educativa.

·         Las dinámicas cooperativas favorecen el aprendizaje de habilidades sociales, a partir de la observación de otros modelos, y el desarrollo de valores y actitudes democráticas, como la solidaridad, la tolerancia, el respeto mutuo, etc.

·         El aprendizaje cooperativo contribuye a reducir la violencia en la escuela.

El aprendizaje cooperativo constituye una herramienta eficaz para reducir algunos de los factores más decisivos en la aparición de comportamientos violentos, como pueden ser:

ü  El fracaso escolar; muchos de los alumnos que fracasan en términos académicos, incapaces de lograr su autoestima de manera positiva, buscan status por medio de una conducta antisocial. Esta situación se puede revertir a través de la implantación de un contexto cooperativo, ya que al presentarse como una herramienta eficaz para que todos puedan desempeñarse en su nivel de capacidad y para aumentar sus posibilidades de éxito, contribuye al aumento de la autoestima de los alumnos. Del mismo modo, como el aprendizaje cooperativo aumenta la calidad y cantidad de los aprendizajes y potencia las posibilidades de desarrollo, los alumnos adquieren una mayor capacidad para analizar las situaciones y, por ende, para encarar las consecuencias de sus actos, comprender y respetar los distintos puntos de vista, concebir estrategias para tratar el conflicto y emprender una resolución creativa de problemas.

ü  Falta de vínculos con sus compañeros; los alumnos aislados de sus compañeros están en un riesgo mayor que los que están integrados. Para reducir este riesgo, los centros pueden promover relaciones solícitas de largo plazo mediante el aprendizaje cooperativo y la asignación de grupos de maestros que siguen durante varios cursos a los mismos grupos de alumnos.

4. Procedimientos

En nuestro centro hemos podido comprobar la eficacia de cuatro procedimientos para mejorar la convivencia y prevenir la violencia desde la escuela.

Procedimientos que adecuadamente aplicados sobre cualquier contenido o materia educativa, pueden contribuir por sí mismas a desarrollar dichos objetivos, y que son:

a. Experiencias de responsabilidad y solidaridad en equipos heterogéneos de aprendizaje cooperativo, en los que los alumnos y alumnas aprendan a investigar, enseñar y aprender con compañeros y compañeras que son al mismo tiempo iguales pero diferentes.

b. Discusiones y debates entre compañeros/as en grupos heterogéneos, sobre distinto tipo de conflictos (como los que se producen en el instituto, conflictos históricos o los que se reflejan en la prensa).

c. Experiencias sobre procedimientos positivos y eficaces de resolución de conflictos, a través de las cuales los y las jóvenes puedan aprender a utilizar la reflexión, la comunicación, la mediación o la negociación para defender sus intereses o sus derechos.

d. Y experiencias de democracia participativa, basadas en la creación de contextos que permitan conocer y compaginar diversidad de perspectivas y adoptar decisiones de forma democrática.


Estos cuatro procedimientos suponen respecto a los métodos habitualmente más utilizados:

·         La agrupación de los alumnos en equipos heterogéneos (en rendimiento, nivel de integración en el colectivo de la clase, grupo étnico, género, riesgo de violencia....), agrupación que ayuda a superar las segregaciones y exclusiones que de lo contrario se producen en la escuela, a través de las cuales se perpetúan las que existen en el resto de la sociedad y se priva a los individuos de riesgo de oportunidades necesarias para prevenir.
Esta característica contribuye, por tanto, a luchar contra la exclusión y a superar la desigual distribución del protagonismo que suele producirse en las aulas, origen del desapego que algunos alumnos sienten hacia ellas, y una de las principales condiciones de riesgo de violencia, utilizada generalmente para conseguir un protagonismo que no puede obtenerse de otra forma y dirigida con frecuencia hacia víctimas que se percibe en situación de vulnerabilidad y aislamiento.

·         Un significativo incremento del poder y responsabilidad que se da a los alumnos en su propio aprendizaje, especialmente en las actividades en las que se les pide que desempeñen papeles adultos, como expertos en diversas áreas (medios de comunicación, prevención, política...). Por ejemplo: elaborando la Declaración de los Derechos Humanos, un decálogo para erradicar la violencia escolar, o campañas de prevención contra la violencia de género dirigidas a adolescentes. Los resultados obtenidos han permitido comprobar que ayudar a los y las jóvenes a desempeñar el papel de expertos es muy eficaz. Cuando hacen, por ejemplo, de expertos contra la violencia, adquieren las habilidades formales que dicha actividad supone y se apropian al mismo tiempo de sus objetivos: la justicia, la tolerancia y el respeto mutuo.

5. Condiciones básicas del aprendizaje cooperativo


Para que el aprendizaje cooperativo produzca las ventajas que con él se esperan debe cumplir las siguientes condiciones:

1) Definición de objetivos específicos. Es preciso que el profesorado defina con claridad y precisión qué resultados espera que obtengan los alumnos con la tarea de aprendizaje cooperativo. De la claridad de los objetivos depende la capacidad del grupo para evaluar el progreso respecto a su logro, así como los esfuerzos individuales.

2) Apropiación de los objetivos de la tarea por los/as alumnos/as. La eficacia del trabajo del grupo depende de que todos sus miembros trabajen para conseguir los objetivos de la tarea. Y para ello es preciso que los perciban como objetivos propios, que los deseen y que sientan que los pueden alcanzar. Conviene tener en cuenta, en este sentido, que las tareas completas, que se describen más adelante, lo favorecen considerablemente, resultando casi siempre más significativas y motivadoras que las tareas que se realizan paso a paso, por componentes básicos.

3) El profesor debe dar instrucciones o pautas para la realización de la tarea (sobre qué deben hacer, en qué orden, con qué materiales...) suficientes como para que los grupos puedan completarla.

4) Grupos heterogéneos. Con carácter general, el criterio de composición de los grupos debe ser el de máxima heterogeneidad en rendimiento-nivel de razonamiento, etnia, género y nivel de integración en el aula. Además, cuando se propone como objetivo un cambio de actitudes (hacia la tolerancia, la igualdad, la no-violencia...) es preciso mezclar al máximo la diversidad inicial en este criterio.

5) Igualdad de oportunidades para el éxito. Los alumnos deben percibir dicha igualdad, que la pertenencia a su grupo no supone ninguna desventaja académica respecto a la de otros grupos. De lo cual se deriva la necesidad de garantizar esta condición al formar los grupos y explicar las condiciones de la evaluación. La adaptación de los criterios de evaluación para proporcionar experiencias de igualdad de estatus a todos los individuos (al compararlos consigo mismos o con otros de su mismo nivel) supone importantes consecuencias en la superación de prejuicios y discriminaciones anteriores.

6) Interdependencia positiva. Los alumnos deben comprender que la única manera de avanzar en el logro de las metas individuales es a través de las metas grupales, según el principio “uno para todos y todos para uno”. Esta interdependencia puede establecerse de distintas formas, a través de: los objetivos comunes, las recompensas grupales, la interdependencia en los recursos proporcionados para la tarea o en los papeles asignados (que necesariamente deben integrar). Los miembros de un grupo deben tener claro que los esfuerzos de cada integrante no sólo le beneficiarán a él sino también a sus compañeros de grupo. Esta interdependencia lleva a comprometerse no sólo con el éxito propio sino también con el de los demás. Es la base del aprendizaje cooperativo.

7) Interacción social estimulante, cara a cara, en la que los miembros del grupo se ayuden, se animen, y cada uno favorezca el aprendizaje del otro a través de las oportunidades para preguntar, explicar, analizar, conectar el aprendizaje actual con el anterior, hacerlo más significativo. Para favorecerla es preciso distribuir el aula de forma que se favorezca una interacción visual y verbal entre los miembros del grupo que facilite la comunicación.

8) Aprendizaje de conductas, actitudes e interacciones sociales positivas. Conviene recordar que no se producen automáticamente sólo porque el profesor pida que trabajen en equipos. Para conseguirlo, necesitan aprender entre otras las siguientes habilidades: dirigirse en torno a objetivos compartidos, crear un clima positivo, resolver conflictos, expresión constructiva de críticas y discrepancias, animarse y motivarse, comprometerse, negociar... El profesorado debe describir y enseñar las conductas y actitudes esperadas y asignar determinados roles en cada miembro del grupo para favorecer que todos los grupos tomen conciencia de su necesidad y trabajen para su desarrollo. Conviene tener en cuenta, en este sentido, que el aprendizaje cooperativo produce muchas más ventajas que el tradicional pero que también es más complejo, al requerir aprender no solo la materia sobre la que se aplica sino también las habilidades interpersonales requeridas para cooperar.

9) Acceso a la información que deben aprender. La tarea debe estar directamente conectada con los objetivos-producto que con ella se pretenden y con los elementos que vayan a utilizarse para evaluar el rendimiento.

10) Oportunidades para completar las tareas de procesamiento de la información requeridas. Cada alumno debe completar un determinado número de tareas de procesamiento de información directamente relacionadas con los objetivos propuestos (comprender, aplicar, relacionar, organizar datos, interpretar...). La tarea asignada al grupo debe definirse de tal forma que conduzca a cada alumno a completar las actividades de manejo de la información necesarias para el cumplimiento de los objetivos.

11) Dar el tiempo necesario para el aprendizaje. Cada estudiante y cada grupo deben contar con el tiempo que permita desarrollar la tarea y las habilidades esperadas. Sin ello, las ventajas cognitivas del aprendizaje cooperativo son muy limitadas. Conviene tener en cuenta, en este sentido, que muchas de las ventajas académicas, en las habilidades, actitudes y relaciones sociales, solo surgen y se mantienen a partir de más de cuatro semanas de trabajo cooperativo, en los mismos grupos heterogéneos.

12) Responsabilidad individual. Cada alumno debe hacerse responsable de hacer su trabajo dentro del grupo. Y para favorecerlo es preciso evaluar el aprendizaje de cada alumno como miembro del grupo y también de forma individual. Esta evaluación debe ser utilizada para mejorar los resultados obtenidos (reforzando aciertos y esfuerzos, corrigiendo errores...) Conviene no olvidar en ningún momento que la función del grupo de aprendizaje cooperativo es fortalecer a cada uno de sus miembros en su capacidad para trabajar tanto individual como grupalmente.

13) Reconocimiento público para el éxito académico del grupo. Es preciso proporcionar reconocimiento formal por el rendimiento grupal, que puede proceder total o parcialmente de la suma de los rendimientos de los individuos, y realizarlo de forma que sea valorado por los alumnos y proporcionado de acuerdo a los avances y esfuerzos llevados a cabo.

14) Reflexión y evaluación sobre el propio funcionamiento dentro de cada grupo. Una vez realizada la tarea, cada grupo y cada alumno debe dedicar cierto tiempo a reflexionar sistemáticamente sobre cómo ha sido el trabajo de cada uno y de su grupo en los siguientes aspectos:

·         Hasta qué punto han logrado las metas del grupo.

·         Cómo se han ayudado a comprender el contenido, los recursos y los procedimientos de las tareas.
·         Cómo han utilizado actitudes y conductas positivas para favorecer el rendimiento del grupo y de todos sus miembros.


·         Qué necesitan hacer la próxima vez para conseguir que el grupo funcione aún mejor.